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¿Qué tipos de contenido funcionan mejor según el canal y el objetivo?

El tipo de contenido que mejor funciona depende del canal donde publicas y del momento en que tu cliente está en su proceso de compra.

La decisión que cambió una campaña completa

Era martes por la mañana en la Ciudad de México. Valeria, gerente de marketing en una empresa de software de recursos humanos, acababa de revisar los reportes del mes. Había publicado tres artículos de blog, dos videos y un podcast. Los números eran mediocres: poco tráfico, poca interacción, cero nuevos clientes. Valeria no entendía qué estaba fallando. El contenido era bueno. El problema, aunque ella no lo sabía todavía, no era la calidad del contenido. Era que estaba usando los formatos equivocados en los momentos equivocados.

El error más común en marketing de contenidos

La mayoría de los equipos de marketing eligen el formato según sus preferencias, no según las necesidades del cliente. Les gusta hacer videos, hacen videos. Tienen facilidad para escribir, escriben artículos. Pero el cliente no toma decisiones de compra basándose en lo que a ti te gusta producir.

Existe un modelo llamado el embudo de conversión, que divide el proceso de compra en tres etapas: conciencia, consideración y decisión. Cada etapa requiere un formato diferente. Mezclarlos sin criterio es como intentar cerrar una venta en la primera cita: posible, pero muy poco probable.

Un estudio del Content Marketing Institute encontró que el 72% de los marketeros que usan formatos alineados a la etapa del cliente reportan mejores resultados que quienes publican contenido sin esa estrategia. El dato suena obvio, pero menos del 30% de los equipos en América Latina aplica este principio de forma consistente.

La etapa de conciencia: cuando el cliente no sabe que te necesita

En esta etapa, tu cliente potencial tiene un problema pero no sabe que existe una solución, o ni siquiera ha identificado bien el problema. Aquí no sirve hablar de tu producto. Sirve educar.

Los formatos que funcionan mejor en conciencia son los artículos de blog optimizados para SEO, los videos cortos en redes sociales y las infografías. El artículo de blog es el campeón absoluto en esta etapa porque responde preguntas específicas en Google, exactamente como aprendiste en la lección anterior sobre palabras clave de cola larga.

Imagina que vendes seguros de gastos médicos para pequeñas empresas. En la etapa de conciencia, tu cliente busca cosas como "¿cuánto cuesta un accidente laboral en México?" o "¿qué pasa si un empleado se enferma sin seguro?". Un artículo que responda esas preguntas de forma clara y útil puede atraer a ese cliente justo cuando empieza a preocuparse por el tema.

Las infografías funcionan muy bien en esta etapa cuando el tema tiene datos visuales interesantes. FEMSA, por ejemplo, ha usado infografías en sus canales de comunicación corporativa para explicar su impacto ambiental: números grandes, colores llamativos, fácil de compartir. Una infografía bien diseñada puede generar hasta tres veces más engagement que un artículo de texto en redes sociales.

La etapa de consideración: cuando el cliente compara opciones

Aquí el cliente ya sabe que tiene un problema y está evaluando soluciones. Esta es la etapa más rica y, curiosamente, la más descuidada.

Los formatos estrella en consideración son los videos explicativos de formato medio (entre cinco y quince minutos), los newsletters educativos y los podcasts. Estos formatos requieren más tiempo de consumo, lo que significa que el cliente está dispuesto a invertir atención. Eso es una señal de interés real.

El newsletter es particularmente poderoso aquí porque crea una relación directa con el cliente, sin intermediarios como los algoritmos de redes sociales. Cuando alguien se suscribe a tu newsletter, te está dando permiso explícito de comunicarte con él. Eso vale mucho. Empresas como Liverpool en México usan newsletters segmentados para enviar contenido relevante según el historial de compras de sus clientes: si compraste ropa de bebé, te llega contenido sobre puericultura y productos relacionados.

El podcast está creciendo muy rápido en México. En 2023, más de 23 millones de mexicanos escuchaban podcasts de forma regular, según datos de Spotify. Este formato funciona perfecto para la etapa de consideración porque el oyente puede consumirlo mientras maneja, cocina o hace ejercicio. Si produces un podcast que educa sobre tu industria, tu cliente te escucha durante su rutina y construyes autoridad de manera casi invisible.

Un video explicativo de diez minutos sobre "cómo funciona el proceso de nómina automatizada" puede ser exactamente lo que necesita alguien que está evaluando si comprar o no un software de RRHH. No es un video de ventas. Es un video que enseña algo útil y, al hacerlo, demuestra que tú entiendes el tema mejor que nadie.

La etapa de decisión: cuando el cliente está listo para comprar

En esta etapa, el cliente ya escogió la solución, pero aún no ha escogido al proveedor. Necesita un último empujón de confianza.

Los formatos más efectivos aquí son los casos de éxito, las comparativas, los testimonios en video y los webinars en vivo. Estos formatos reducen el riesgo percibido de la compra. Un caso de éxito que muestra cómo una empresa similar a la del cliente resolvió su problema con tu producto es mucho más convincente que cualquier anuncio.

Mercado Libre hace esto de forma excepcional con sus vendedores. Publica historias de emprendedores mexicanos que transformaron sus negocios usando la plataforma. No son anuncios. Son narrativas reales con nombres, números y resultados concretos. Eso convierte la duda en confianza.

Un webinar en vivo también es poderoso en esta etapa porque permite que el cliente haga preguntas en tiempo real. Cuando el cliente puede interactuar contigo directamente, la barrera de la desconfianza baja de forma dramática.

Cómo mapear tu contenido sin volverse loco

No necesitas producir diez formatos diferentes desde el primer día. La clave está en elegir uno o dos formatos por etapa y dominarlos antes de diversificar.

Una estrategia realista para una empresa mediana en México podría verse así: artículos de blog para atraer tráfico orgánico en la etapa de conciencia, un newsletter semanal para nutrir a los prospectos en consideración, y un caso de éxito mensual para cerrar en la etapa de decisión. Con esos tres formatos, cubres todo el embudo sin agotarte.

Bimbo es un ejemplo interesante aunque opera en consumo masivo. Su estrategia de contenidos en redes sociales separa claramente los mensajes según el objetivo: contenido de entretenimiento para conciencia de marca, recetas y tutoriales para consideración, y promociones específicas para la decisión de compra. Cada formato tiene su lugar y su momento.

El error de Valeria, resuelto

Valeria volvió a revisar su estrategia después de analizar su embudo. Se dio cuenta de que todos sus videos eran demos del producto, perfectos para la etapa de decisión, pero los estaba publicando en redes sociales donde la gente está en etapa de conciencia. Sus artículos de blog eran técnicos y detallados, útiles para consideración, pero los estaba optimizando con palabras clave genéricas que nadie de su público objetivo buscaba.

Reorganizó todo. Movió los videos técnicos a su sitio web y a correos de seguimiento. Creó artículos de blog respondiendo preguntas frecuentes de sus clientes potenciales. Lanzó un newsletter mensual con casos prácticos del uso de su software.

En tres meses, sus registros de demostración del producto aumentaron un 40%. No cambió la calidad de su contenido. Solo alineó el formato correcto con el canal correcto y la etapa correcta.

El formato no es una decisión estética. Es una decisión estratégica.

Puntos clave

  • El embudo de conversión tiene tres etapas —conciencia, consideración y decisión— y cada una requiere formatos de contenido diferentes para ser efectiva.
  • Los artículos de blog y las infografías son ideales para la etapa de conciencia porque atraen tráfico orgánico cuando el cliente aún está descubriendo su problema.
  • Los newsletters y podcasts funcionan mejor en la etapa de consideración porque requieren atención sostenida, lo que indica que el prospecto ya tiene interés real.
  • Los casos de éxito, testimonios y webinars en vivo son los formatos más efectivos en la etapa de decisión porque reducen el riesgo percibido de la compra.
  • No necesitas dominar todos los formatos al mismo tiempo: elige uno o dos por etapa del embudo y construye una estrategia sostenible desde el inicio.

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