Constituir legalmente una empresa en México es un proceso de entre 3 y 8 semanas que involucra al menos cuatro instituciones distintas y puede costar desde $0 hasta $25,000, dependiendo de la figura jurídica que elijas.
María Fernanda Ríos tenía todo listo en enero de 2023. Su marca de ropa deportiva en Guadalajara ya vendía $80,000 al mes por Instagram. Tenía clientes, tenía producto, tenía equipo. Lo único que no tenía era una empresa constituida. El día que Liverpool le pidió su RFC con régimen de persona moral para incluirla como proveedor, María Fernanda se dio cuenta de que había estado construyendo un negocio real sobre una base invisible.
Lo que María Fernanda no sabía es que ese trámite que siempre había postergado era, en realidad, una secuencia lógica de pasos. No es complicado si sabes el orden correcto.
El mapa completo del proceso
Constituir una empresa en México no es un solo trámite. Es una cadena de pasos donde cada eslabón depende del anterior. Si saltas uno, el siguiente no funciona. Entender esa lógica es la mitad del trabajo.
El proceso completo tiene cinco etapas: permiso de denominación, escritura constitutiva ante notario, inscripción en el Registro Público de Comercio, alta ante el SAT y apertura de cuenta bancaria empresarial. Cada una tiene su propio costo, su propio tiempo y sus propios documentos.
La Secretaría de Economía reportó en 2022 que más del 40% de las empresas en México operan sin constitución formal durante sus primeros dos años. Eso significa clientes perdidos, contratos imposibles y una vulnerabilidad legal que puede costar mucho más de $25,000 cuando llega el primer problema.
Paso 1: El permiso de denominación social
Antes de ir al notario, necesitas un nombre legal para tu empresa. Ese nombre se llama denominación social y debes reservarlo ante la Secretaría de Economía.
El trámite se hace en línea a través del portal SIGER (Sistema Integral de Gestión Registral). Propones hasta cinco nombres en orden de preferencia. La Secretaría verifica que ninguno esté registrado y te otorga un permiso con vigencia de 90 días. El costo es de $1,165 aproximadamente, aunque puede variar ligeramente.
Un error frecuente: elegir un nombre ya existente o demasiado genérico. "Servicios Integrales de México S.A. de C.V." probablemente ya existe. Sé específico. Ese permiso es el documento que llevarás al notario.
Paso 2: La escritura constitutiva ante notario
Este es el paso central. Un notario público redacta el acta constitutiva de tu empresa. Ese documento es el acta de nacimiento de tu negocio.
El acta constitutiva define el nombre de la empresa, su objeto social (qué actividades puede realizar), el capital social (cuánto dinero aportan los socios), quién la administra y las reglas internas de operación. Cualquier actividad que no esté en el objeto social puede generar problemas fiscales y legales más adelante.
El costo del notario varía por estado y por el capital social declarado. En la Ciudad de México, una S.A. de C.V. con capital social mínimo ($50,000) puede costar entre $8,000 y $18,000 en honorarios notariales. En estados como Jalisco o Nuevo León, los rangos son similares. El tiempo de este paso es de 5 a 15 días hábiles.
El capital social mínimo para una S.A. de C.V. es de $50,000, aunque no necesitas depositar ese dinero de inmediato: la ley permite exhibir solo el 20% al momento de la constitución, es decir, $10,000.
Paso 3: Registro Público de Comercio
Una vez que tienes tu escritura notarial, el notario la inscribe ante el Registro Público de Comercio (RPC). En muchos estados, el notario hace este trámite directamente, lo que agiliza el proceso.
Este registro es lo que hace pública la existencia de tu empresa. Cualquier proveedor, banco o cliente puede consultar el RPC para verificar que tu negocio existe legalmente. El folio mercantil que obtienes aquí es como el número de serie de tu empresa.
El costo de registro varía por entidad federativa: en promedio, entre $1,500 y $4,000. El tiempo adicional es de 3 a 10 días hábiles después de la firma notarial.
Paso 4: Alta ante el SAT
Con tu escritura inscrita en el RPC, ya puedes obtener el RFC de tu empresa. Este trámite se realiza en línea a través del portal del SAT o en una cita presencial en cualquier módulo de servicio tributario.
Necesitarás el acta constitutiva, el comprobante de domicilio fiscal, la identificación oficial del representante legal y el poder notarial que lo acredita. El RFC de persona moral tiene la estructura: tres letras de la denominación, la fecha de constitución y tres caracteres de homonimia.
El alta ante el SAT es gratuita. Sin embargo, debes elegir el régimen fiscal correcto desde el inicio. El error de quedar en el régimen equivocado puede generar multas desde $3,080 hasta $30,800 según el Código Fiscal de la Federación. Un contador te ayuda a evitar ese error por $1,500 o $2,000 en consultoría inicial.
Paso 5: Cuenta bancaria empresarial
Este paso no es un trámite de gobierno, pero es igual de importante. Una empresa legalmente constituida necesita una cuenta bancaria a nombre de la persona moral, no del dueño.
Bancos como BBVA, Santander o Banamex solicitan el acta constitutiva, el RFC, el comprobante de domicilio fiscal y la identificación del representante legal. Algunos bancos también piden un depósito inicial de entre $1,000 y $5,000.
Operar el dinero del negocio en una cuenta personal es uno de los errores más costosos en una auditoría del SAT. La separación de cuentas no es opcional: es la diferencia entre un negocio y un caos fiscal.
La ruta express: la S.A.S. en línea
Si en la lección anterior decidiste que la Sociedad por Acciones Simplificada (S.A.S.) es tu figura, el proceso es radicalmente distinto. La S.A.S. se constituye completamente en línea a través del portal del Gobierno de México, sin notario y sin costo notarial.
El trámite tarda menos de 24 horas si tienes tu e.firma (firma electrónica avanzada del SAT) y el permiso de denominación social. El sistema genera automáticamente el acta constitutiva y la registra. Solo debes hacer el alta ante el SAT por separado.
La S.A.S. es perfecta para emprendedores como María Fernanda si sus ingresos no superarán los $5,000,000 anuales. Para negocios que buscan proveer a Liverpool o FEMSA, la S.A. de C.V. sigue siendo la figura que esas empresas prefieren en sus contratos.
Los costos reales del proceso
Sumar todos los pasos da una imagen más clara. Para una S.A. de C.V. en la Ciudad de México, el desglose típico es: permiso de denominación $1,165, honorarios notariales entre $8,000 y $18,000, registro en el RPC entre $1,500 y $4,000, alta ante el SAT $0, apertura de cuenta bancaria entre $0 y $5,000. Total estimado: entre $10,665 y $28,165.
Ese rango parece amplio porque lo es. El capital social declarado, el estado donde se constituye y el notario que eliges son variables que mueven el número significativamente. Comparar dos o tres notarios antes de firmar puede ahorrarte entre $3,000 y $8,000.
Lo que María Fernanda aprendió
Cuando María Fernanda terminó su proceso en marzo de 2023, su S.A. de C.V. estaba lista en cinco semanas. Gastó $14,200 en total. Dos meses después, firmó su primer contrato como proveedora de Liverpool por $240,000 trimestrales.
Ese contrato no hubiera sido posible sin la escritura constitutiva. El costo de la constitución representó menos del 6% del primer contrato que le generó. La pregunta real nunca fue si podía pagar los $14,200. La pregunta era cuánto le estaba costando cada mes que seguía sin constituirse.
Constituir tu empresa no es el final del trabajo legal. Es el principio. Pero es el principio correcto.