Las enfermedades que más matan a los mexicanos hoy en día son, en su gran mayoría, prevenibles.
Era martes por la mañana cuando don Aurelio, de 54 años, llegó a urgencias del IMSS en Guadalajara con un dolor en el pecho que no cedía. Los médicos confirmaron lo que su familia temía: un infarto. Lo que nadie sabía era que tres años antes, un análisis de sangre de rutina ya mostraba señales claras. Nadie las atendió. O más bien, nadie supo interpretarlas.
La historia de don Aurelio no es un caso aislado. Es el patrón más común en México. Las enfermedades que más nos afectan no aparecen de la nada. Se construyen lentamente, durante años, con hábitos cotidianos que parecen inofensivos. Y casi siempre hay una ventana de tiempo para actuar antes de que sea demasiado tarde.
El mapa de las enfermedades prevenibles en México
El Instituto Nacional de Salud Pública reporta que las enfermedades crónicas no transmisibles son responsables de más del 75% de las muertes en México. Eso significa que tres de cada cuatro mexicanos que mueren cada año fallecen por enfermedades que, en su mayoría, pudieron haberse evitado o retrasado significativamente.
Entender cuáles son esas enfermedades es el primer paso real para protegerte. No se trata de alarmarte. Se trata de conocer el terreno en el que te mueves.
Diabetes tipo 2
México ocupa uno de los primeros lugares mundiales en diabetes. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, más de 12 millones de adultos mexicanos viven con esta enfermedad. Pero lo más impactante no es ese número: es que se estima que la mitad de ellos no saben que la tienen.
La diabetes tipo 2 se desarrolla cuando el cuerpo deja de usar bien la insulina, la hormona que regula el azúcar en sangre. Esto no ocurre de un día para otro. Tarda entre 5 y 10 años en manifestarse con síntomas evidentes. Durante ese tiempo, cambios simples en alimentación y actividad física pueden revertir el proceso o frenarlo por completo.
El costo humano y económico es enorme. Un mexicano con diabetes gasta en promedio entre $2,500 y $5,000 al mes en medicamentos, análisis y consultas, si no tiene acceso a servicios públicos de salud.
Enfermedades del corazón
Las enfermedades cardiovasculares, como el infarto al miocardio y la insuficiencia cardíaca, son la principal causa de muerte en México. Están estrechamente ligadas a tres factores: hipertensión arterial, colesterol elevado y tabaquismo. Los tres son controlables.
La hipertensión es especialmente silenciosa. Puedes tenerla durante años sin sentir nada. Por eso se le llama "el asesino silencioso". En México, uno de cada tres adultos tiene presión arterial alta, y menos de la mitad de ellos lleva un tratamiento adecuado.
Aquí está la parte que sorprende a mucha gente: bajar aunque sea 5 kilogramos de peso puede reducir la presión arterial de forma significativa. No necesitas llegar a tu peso ideal para empezar a notar mejoras. Cualquier avance cuenta.
Obesidad y sus consecuencias
Como aprendiste en la lección anterior, el 36% de los adultos en México vive con obesidad. Pero la obesidad en sí misma no es solo una enfermedad: es la puerta de entrada a varias otras. Aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades del corazón, ciertos tipos de cáncer, problemas en las articulaciones y apnea del sueño.
Vivir en México hace que prevenir la obesidad sea especialmente difícil. La oferta de ultraprocesados es enorme, los precios de frutas y verduras frescas pueden ser altos en ciertas regiones, y el ritmo de trabajo no siempre deja tiempo para cocinar. Una persona que trabaja en una bodega de Mercado Libre o en una línea de producción de Bimbo lleva una jornada que no facilita el ejercicio ni la alimentación balanceada. Eso es una realidad que no se puede ignorar.
Sin embargo, pequeños cambios consistentes generan resultados reales. Y eso también es una realidad.
Enfermedades respiratorias crónicas
El asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, conocida como EPOC, afectan a millones de mexicanos. El tabaquismo es la causa principal de la EPOC. El tabaco no solo daña los pulmones del fumador: el humo de segunda mano es también un factor de riesgo comprobado, especialmente en niños.
La contaminación del aire en ciudades como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara agrava estos problemas. Quienes viven cerca de zonas industriales tienen mayor exposición. Pero incluso en esos contextos, evitar el tabaco y usar cubrebocas en días de contingencia ambiental hace una diferencia medible.
Enfermedades contagiosas prevenibles
No todas las enfermedades prevenibles son crónicas. Algunas son infecciosas y se pueden evitar con vacunas, higiene básica o medidas sencillas de protección.
La influenza, por ejemplo, mata cada año a miles de mexicanos, especialmente adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. La vacuna está disponible de forma gratuita en centros de salud de la Secretaría de Salud. Sin embargo, la cobertura sigue siendo baja porque mucha gente subestima la enfermedad.
Las infecciones gastrointestinales, causadas por bacteria como la Salmonella o el E. coli, son también muy frecuentes en México y se relacionan directamente con el manejo inadecuado de alimentos y la falta de lavado de manos. Parecen menores, pero en niños pequeños y adultos mayores pueden ser letales.
El VPH, el virus del papiloma humano, es otro caso importante. Es la causa principal del cáncer cervicouterino, que sigue siendo uno de los cánceres más frecuentes en mujeres mexicanas. Existe una vacuna efectiva y gratuita para niñas en el esquema de vacunación de la SEP y la Secretaría de Salud.
Lo que estas enfermedades tienen en común
Aquí está el insight que cambia la perspectiva: casi todas estas enfermedades comparten los mismos factores de riesgo. Mala alimentación, sedentarismo, tabaquismo, consumo de alcohol y falta de detección oportuna aparecen una y otra vez.
Eso significa que prevenir una sola de estas condiciones te protege, al mismo tiempo, contra varias otras. No necesitas un plan diferente para cada enfermedad. Necesitas trabajar sobre los mismos pilares básicos, que irás aprendiendo a lo largo de este curso.
También significa que el sistema de salud en México enfrenta una carga enorme. El IMSS, el ISSSTE y el Seguro Popular —hoy llamado IMSS-Bienestar— destinan una parte creciente de sus recursos a tratar enfermedades crónicas que pudieron evitarse. Cada persona que previene activamente reduce esa presión colectiva.
El regreso de don Aurelio
Don Aurelio sobrevivió al infarto. Estuvo 12 días hospitalizado, entre los que pasó tiempo en terapia intensiva. Su familia calculó que, entre traslados, medicamentos y estudios que el IMSS no cubría del todo, gastaron cerca de $18,500 en ese mes.
Cuando le dieron el alta, el cardiólogo le explicó algo que lo marcó: "Su corazón ya venía avisando desde hace años. Los cambios que necesitabas hacer eran simples. Ahora son urgentes."
Esa frase resume lo que esta lección quiere dejarte: las enfermedades más comunes en México no son invisibles ni inevitables. Son prevenibles, detectables y, en muchos casos, reversibles si actúas a tiempo. El conocimiento que tienes hoy ya es una ventaja real.
En las siguientes lecciones vas a aprender exactamente qué hacer con esa ventaja.