Ante una herida o sangrado en el trabajo, debes actuar con calma, protegerte primero y aplicar presión directa para controlar el sangrado.
¿Sabías que la mayoría de las heridas graves en el trabajo empeoran porque alguien entró en pánico y no hizo nada durante los primeros minutos? Esos minutos son los más importantes. Lo que tú hagas antes de que llegue el médico puede marcar la diferencia.
Primero, entiende qué tipo de herida tienes enfrente
No todas las heridas son iguales. Reconocer el tipo te ayuda a actuar bien desde el inicio.
Una herida superficial afecta solo la piel. Hay poca sangre y el corte es pequeño. Un ejemplo clásico: un trabajador de Bimbo que se roza la mano con una banda transportadora.
Una herida profunda llega a tejidos internos, músculos o tendones. El corte es largo o abierto. Este tipo sí necesita atención médica urgente, sin excepción.
Una herida punzante es causada por un clavo, alambre o herramienta afilada. El exterior parece pequeño, pero el daño interior puede ser grave. En almacenes de Mercado Libre, este tipo de accidente ocurre con materiales de embalaje.
Una herida con objeto incrustado es cuando algo quedó dentro de la piel. Nunca lo retires tú. Ese objeto puede estar sellando un vaso sanguíneo.
La historia de Ernesto, en una planta de FEMSA
Ernesto trabaja en el área de mantenimiento de una planta embotelladora en Monterrey. Un día, mientras cortaba un empaque de metal, la cuchilla se resbaló y le hizo un corte en el antebrazo izquierdo.
La herida sangraba bastante. Sus compañeros se asustaron. Pero Ernesto recordó lo que aprendió en su capacitación de primeros auxilios.
Hizo tres cosas de inmediato: se puso guantes desechables del botiquín, aplicó presión directa con una gasa limpia sobre la herida, y pidió a un compañero que llamara al supervisor. En menos de diez minutos, el sangrado cedió. El médico de la empresa lo revisó y le dio tres puntos de sutura. Ernesto volvió al trabajo al día siguiente.
¿Qué habría pasado si nadie hubiera actuado? Posiblemente más pérdida de sangre, una infección, o algo peor.
Cómo controlar un sangrado paso a paso
Sigue estos pasos en orden. No saltes ninguno.
Paso 1: Protégete tú primero. Ponte guantes de látex o vinilo antes de tocar la herida. Recuerda la lección anterior: los guantes son obligatorios en todo botiquín según la NOM-005-STPS-1998. Sin guantes, no toques la sangre de otra persona.
Paso 2: Aplica presión directa. Toma una gasa limpia o tela limpia y presiona firmemente sobre la herida. Mantén la presión constante durante al menos 10 minutos. No levantes la gasa para ver cómo va. Cada vez que la levantas, interrumpes la coagulación.
Paso 3: Si la gasa se empapa, agrega otra encima. No retires la primera gasa. Pon una segunda encima y sigue presionando. Retirar la primera gasa puede deshacer el coágulo que se está formando.
Paso 4: Eleva la extremidad si es posible. Si la herida está en un brazo o pierna, levanta esa parte del cuerpo por encima del nivel del corazón. Esto reduce el flujo de sangre hacia la herida.
Paso 5: Inmoviliza y espera ayuda médica. Una vez que el sangrado está controlado, cubre la herida con una venda limpia. No muevas a la persona si sospechas una lesión más grave.
La historia de Lucía, en Liverpool Centro Histórico
Lucía es supervisora de piso en una tienda Liverpool en Ciudad de México. Una tarde, una empleada del área de exhibición pisó un trozo de vidrio roto de una vitrina y se cortó el pie.
Lucía actuó rápido. Primero se puso guantes. Luego pidió a todos que se alejaran para evitar más accidentes con el vidrio. Aplicó presión con una gasa sobre el corte. El sangrado paró en unos ocho minutos.
Pero Lucía notó algo importante: el corte tenía bordes muy separados y la empleada sentía entumecimiento en los dedos. Eso le indicó que la herida era más profunda de lo que parecía.
Decidió llamar a servicios de emergencias y avisó al área de RRHH para documentar el accidente. La empleada recibió puntos de sutura y se recuperó completamente. El parte de accidente quedó registrado ante el IMSS, como lo exige la ley.
Lucía tomó la decisión correcta porque supo leer las señales de alerta.
Señales de que una herida necesita atención médica urgente
No toda herida es manejable solo con el botiquín. Estas señales te indican que debes llamar a emergencias o llevar a la persona a urgencias de inmediato:
- El sangrado no para después de 10 minutos de presión continua.
- La herida tiene bordes muy abiertos o separados (puede necesitar sutura).
- Hay un objeto incrustado en la herida.
- La persona siente entumecimiento u hormigueo alrededor de la herida.
- La herida está en la cabeza, cuello, pecho o abdomen.
- La sangre es de color rojo brillante y sale a borbotones (puede ser una arteria).
- La persona se ve pálida, sudorosa o empieza a perder el conocimiento.
Si ves cualquiera de estas señales, no esperes. Llama al 911.
Cómo comunicar la emergencia correctamente
Cuando llames al 911 o al servicio médico de tu empresa, da esta información en orden:
- Tu nombre y el lugar exacto (empresa, piso, área).
- Qué pasó y cómo ocurrió.
- El estado actual de la persona herida (consciente, sangrado activo, etc.).
- Qué ya hiciste (presión directa, elevación de extremidad).
Una llamada clara y ordenada reduce el tiempo de respuesta. No entres en pánico al hablar. Respira y da la información una a una.
Errores comunes que empeoran una herida
Mucha gente actúa con buena intención pero comete errores que complican la situación.
Error 1: Limpiar con alcohol directamente en la herida abierta. El alcohol irrita el tejido y puede dañar células que están tratando de sanar. Usa suero fisiológico para limpiar. El alcohol es para desinfectar la piel alrededor de la herida, no dentro.
Error 2: Retirar un objeto incrustado. Ese objeto puede estar tapando un vaso sanguíneo. Si lo retiras, el sangrado puede volverse incontrolable. Estabiliza el objeto con gasas a los lados y espera ayuda médica.
Error 3: Aplicar torniquete sin saber cómo. Un torniquete mal aplicado puede cortar la circulación y causar daños permanentes. Solo úsalo si el sangrado es masivo, en una extremidad, y no puedes controlarlo con presión directa después de varios minutos. En ese caso, anota la hora exacta en que lo pusiste.
Error 4: Dejar a la persona sola. Alguien que pierde sangre puede entrar en shock. No la dejes sola. Habla con ella, mantenla calmada y abrigada mientras llega la ayuda.
Error 5: No documentar el accidente. En México, todo accidente de trabajo debe reportarse al IMSS dentro de las 24 horas siguientes. Si no lo haces, la empresa puede enfrentar sanciones y el trabajador puede perder sus derechos de atención médica.
Lo que aprendiste hoy
Actuar ante una herida no requiere ser médico. Requiere calma, protección y los pasos correctos. Tú puedes hacer una diferencia real en los primeros minutos de una emergencia.