Los primeros auxilios son las acciones inmediatas que tú puedes hacer para ayudar a alguien herido antes de que lleguen los servicios de emergencia.
¿Sabías que el 70% de las muertes por accidente ocurren en los primeros minutos? No esperaban a un médico. Esperaban a alguien que supiera qué hacer. Ese alguien puedes ser tú.
Antes de tocar a nadie: protégete primero
El primer error que comete la gente es lanzarse a ayudar sin pensar. Eso puede convertirte en una segunda víctima.
Antes de actuar, detente tres segundos. Observa si hay peligro: gas, cables caídos, humo, tráfico. Si el lugar no es seguro, no entres. Llama al 911 y espera a los profesionales.
Si el lugar es seguro, sigue estos tres pasos básicos que los instructores de protección civil en México llaman PAS: Proteger, Avisar, Socorrer.
Proteger significa asegurarte de que ni tú ni la víctima están en peligro. Avisar significa llamar al 911 de inmediato. Socorrer significa dar ayuda básica mientras llegan los servicios.
La historia de Roberto en la Central de Abastos
Roberto trabaja en un puesto de frutas en la Central de Abastos de la Ciudad de México. Un día, su compañero Fermín resbaló y se golpeó la cabeza contra el piso de cemento.
Roberto no es médico. Pero recordaba lo que aprendió en un curso de protección civil de su delegación. Primero llamó al 911. Luego verificó que Fermín respiraba. No lo movió, porque sospechó que podía tener una lesión en el cuello.
Cuando llegó la ambulancia, el paramédico le dijo: "Hiciste lo correcto. Moverlo hubiera podido paralizarlo." A veces, no hacer nada brusco es el mejor primer auxilio.
¿Cómo verificar si alguien respira?
Si encuentras a alguien inconsciente, lo primero que debes revisar es si respira. Es más sencillo de lo que crees.
Arrodíllate junto a la persona. Acerca tu mejilla a su boca y nariz. Observa si su pecho sube y baja durante diez segundos.
Si respira, ponla en posición de recuperación: de lado, con la cabeza ligeramente hacia atrás para que no se ahogue con saliva o vómito. Si no respira y sabes RCP, es momento de aplicarlo.
¿Qué es la posición de recuperación?
Es una postura lateral que mantiene libre la vía aérea de una persona inconsciente que sí respira. Así se hace:
- Arrodíllate al lado de la persona.
- Dobla su brazo más cercano a ti en ángulo recto, con la palma hacia arriba.
- Lleva su mano más lejana a su mejilla cercana.
- Con tu otra mano, dobla su rodilla más lejana.
- Gírala suavemente hacia ti hasta que quede de lado.
- Inclina levemente su cabeza hacia atrás para abrir la vía aérea.
No la dejes boca arriba si está inconsciente. Puede ahogarse con su propia saliva.
La historia de Lupita en Monterrey
Lupita es cajera en una tienda de conveniencia en Monterrey. Una tarde, una señora mayor se desmayó frente al mostrador.
Lupita entró en pánico al principio. Luego respiró hondo. Llamó al 911. Le dio información clara: dirección exacta, descripción de la señora, qué había pasado.
Mientras esperaba, verificó que la señora respiraba. La colocó en posición de recuperación, como había aprendido en un taller que su empresa organizó el año anterior. No intentó darle agua ni medicamentos, porque no sabía qué tenía.
La señora resultó tener la presión baja. Llegó estable al hospital gracias a la posición correcta. Lupita no necesitó ser médico. Solo necesitó saber tres cosas: llamar, verificar y no mover.
¿Cómo detener una hemorragia?
Una herida con mucha sangre asusta. Pero la mayoría se controlan con presión directa. Esto es lo que debes hacer:
Busca un trapo limpio, una tela o una prenda de ropa. Presiona con fuerza sobre la herida sin quitar la tela. Si se empapa de sangre, agrega más tela encima sin retirar la primera.
Mantén la presión durante al menos diez minutos sin soltar. Si tienes guantes desechables en tu botiquín, úsalos. Si no, usa bolsas de plástico para protegerte.
Lo que no debes hacer:
- No apliques torniquetes improvisados sin capacitación.
- No limpies la herida con alcohol directamente si es profunda.
- No retires objetos incrustados en la piel.
Si la herida está en un brazo o pierna, eleva esa extremidad por encima del nivel del corazón. Eso reduce el flujo de sangre hacia la zona.
¿Qué hacer si alguien se atraganta?
El atragantamiento puede matar en minutos. La señal clara es que la persona no puede hablar ni toser con fuerza. Puede llevarse las manos a la garganta.
Si la persona puede toser, anímala a seguir tosiendo. La tos es el mecanismo natural del cuerpo. No la golpees en la espalda si está tosiendo con fuerza.
Si no puede toser ni hablar, aplica la maniobra de Heimlich:
- Párate detrás de la persona.
- Rodea su cintura con tus brazos.
- Coloca un puño justo arriba del ombligo.
- Cubre tu puño con la otra mano.
- Da empujones secos hacia adentro y hacia arriba, con fuerza.
- Repite hasta que salga el objeto o llegue ayuda.
Si la persona pierde el conocimiento, llama al 911 e inicia RCP si sabes hacerlo.
La historia de don Aurelio en Puebla
Don Aurelio tiene 58 años y trabaja en una fábrica de Bimbo en Puebla. En un descanso, su compañero joven empezó a ahogarse con un tamal.
Don Aurelio no dudó. Recordó el cartel de la maniobra de Heimlich que estaba pegado en la pared de la cafetería de la empresa. Aplicó los empujones como lo indicaba el cartel.
Al tercer intento, el trozo de tamal salió disparado. Su compañero recuperó el aliento. Don Aurelio ni siquiera había tomado un curso formal. Solo había leído el cartel varias veces.
Eso demuestra algo importante: la información correcta, en el lugar correcto, salva vidas. ¿Tienes carteles de primeros auxilios en tu trabajo?
Errores comunes que empeoran la situación
A veces, las buenas intenciones hacen daño. Estos son los errores más frecuentes en México:
Dar agua o comida a alguien inconsciente. Puede provocar que se ahogue. Nunca des nada por la boca a una persona inconsciente.
Mover a alguien que se cayó de altura o tuvo un accidente de tráfico. Si hay lesión en la columna, moverlo puede causar parálisis permanente. Espera a los paramédicos.
Aplicar remedios caseros en quemaduras. La pasta de dientes, el aceite o el limón empeoran las quemaduras. Enfría la zona con agua fría corriente durante diez minutos, nada más.
No llamar al 911 porque "no parece grave". Llama siempre. Los despachadores del 911 en México están capacitados para guiarte mientras llega la ayuda. No tienes que decidir solo si es grave.
Lo que sí puedes hacer hoy
No necesitas ser paramédico para marcar la diferencia. Necesitas conocer tres o cuatro acciones básicas y mantener la calma.
Pega en tu casa o trabajo el número 911 y la dirección exacta de tu ubicación. En una emergencia, el pánico hace que olvidemos lo más simple.
Revisa tu botiquín básico. Asegúrate de tener guantes desechables, gasas, vendas y cinta adhesiva. Con eso puedes controlar una hemorragia menor mientras llega ayuda.
Busca un curso gratuito de primeros auxilios. La Cruz Roja Mexicana ofrece talleres en muchas ciudades del país. Algunos municipios los dan gratis a través de Protección Civil. También puedes encontrar videos certificados en plataformas gratuitas.
El conocimiento no pesa, no caduca y no ocupa espacio en tu mochila de emergencia. Es el mejor recurso que puedes tener.