Ante una emergencia por descarga eléctrica, el protocolo correcto es: no tocar a la víctima, cortar la energía, llamar a emergencias y aplicar primeros auxilios solo cuando el área sea segura.
Cuando el pánico toma el control
Imagina que estás en el almacén de una planta de distribución en Monterrey. Un compañero toca accidentalmente un tablero con la mano húmeda. Cae al suelo. Todos corren hacia él. Alguien lo jala del brazo sin pensar.
Ese momento de pánico puede convertir un accidente en dos víctimas. El error más letal en una emergencia eléctrica es actuar por instinto en lugar de actuar por protocolo. Este protocolo tiene nombre: el Sistema ASPA.
El Sistema ASPA: cuatro pasos que salvan vidas
El Sistema ASPA es un protocolo de respuesta eléctrica de cuatro fases. Cada letra representa una acción en orden estricto. Saltarse un paso puede matar.
- A — Asegura el área
- S — Suspende la energía
- P — Pide ayuda
- A — Aplica primeros auxilios
Este orden no es negociable. La fase de primeros auxilios va al final porque hacerla antes puede electrocutar al rescatador.
Paso 1 — Asegura el área
Antes de acercarte, detente y observa. ¿Hay cables caídos? ¿Hay agua en el piso? ¿La víctima aún está en contacto con la fuente de energía?
If ves que la persona sigue tocando un conductor energizado, no la toques. Una descarga puede transmitirse de cuerpo a cuerpo si el circuito sigue activo. Mantén una distancia mínima de dos metros y alerta a los demás para que no se acerquen.
Usa señalización visual: extiende los brazos, grita "¡No se acerquen!" y designa a alguien para que bloquee el acceso al área. En instalaciones como las de FEMSA o Bimbo, muchas plantas tienen señalización de emergencia en el piso. Úsalas como referencia de zona segura.
Paso 2 — Suspende la energía
Localiza el interruptor, el breaker o el interruptor principal más cercano y desconéctalo. No intentes desconectar cables con las manos. No uses objetos metálicos para apartar conductores.
Si no sabes dónde está el corte de energía, llama de inmediato al técnico responsable o al jefe de área. En ningún caso improvises. Una acción equivocada puede expandir el accidente a otras zonas del tablero.
Si la víctima está en contacto con un cable de baja tensión (hasta 1,000 V) y no puedes cortar la energía rápidamente, usa un objeto no conductor para alejarla: una tabla de madera seca, una silla de plástico, una cuerda. Nunca uses metal ni telas húmedas.
Paso 3 — Pide ayuda
Llama al 911 o al número de emergencias interno de tu empresa. En plantas industriales, muchas empresas como Liverpool o Grupo Bimbo tienen extensiones dedicadas para emergencias médicas. Tenlas memorizadas o pegadas en el tablero de comunicaciones.
Al llamar, comunica tres datos esenciales:
- Qué pasó (descarga eléctrica)
- Estado de la víctima (consciente, inconsciente, respira)
- Ubicación exacta (número de nave, área, piso)
No cuelgues hasta que el operador te lo indique. Ellos pueden guiarte en tiempo real.
Paso 4 — Aplica primeros auxilios
Solo cuando el área sea segura y la energía esté cortada, te acercas a la víctima. Este es el único momento en que puedes tocarla.
Verifica consciencia: Habla a la víctima en voz alta. Tócale el hombro. Si no responde, activa inmediatamente el protocolo de reanimación.
Verifica respiración: Observa el pecho durante 10 segundos. Si no respira, inicia RCP (reanimación cardiopulmonar). Si tu empresa cuenta con un DEA (desfibrilador externo automático), úsalo siguiendo las instrucciones de voz del equipo.
Atiende las quemaduras: Las descargas eléctricas producen quemaduras en el punto de entrada y en el punto de salida de la corriente. Cubre las áreas afectadas con una tela limpia o gasa estéril. No apliques agua, hielo, ni pomadas. No retires ropa quemada que esté adherida a la piel.
No muevas a la víctima a menos que haya un riesgo inminente (incendio, derrumbe). Una descarga fuerte puede causar lesiones en la columna vertebral aunque no sean visibles.
Los errores que agravan la situación
En la industria mexicana, los accidentes eléctricos se complican casi siempre por los mismos errores. Conocerlos te prepara para no cometerlos.
Error 1 — Tocar a la víctima de inmediato. Es el más común y el más peligroso. El instinto de ayudar es poderoso, pero si la fuente de energía sigue activa, te conviertes en conductor. Esto duplica el número de víctimas y retrasa el rescate real.
Error 2 — Creer que la descarga "ya pasó". Muchas personas asumen que porque la víctima ya no está en contacto con el conductor, el peligro terminó. Falso. El piso puede estar energizado. Los cables pueden haber caído en otra posición. Siempre corta la energía antes de acercarte.
Error 3 — Aplicar agua en quemaduras eléctricas. A diferencia de las quemaduras por fuego, las quemaduras eléctricas tienen daño interno profundo. El agua no alivia ese tipo de lesión y puede introducir contaminantes. Cúbrelas limpiamente y espera atención médica especializada.
Error 4 — No reportar el accidente al IMSS y al STPS. En México, todo accidente de trabajo debe reportarse dentro de las 24 horas siguientes. La empresa está obligada a notificar al IMSS mediante el formato ST-7 (Aviso de accidente de trabajo). Si el accidente no se reporta, la víctima puede perder acceso a atención médica, incapacidad y, en casos graves, pensión por invalidez. Omitir este paso tiene consecuencias legales para la empresa y personales para el trabajador.
Error 5 — Mover a la víctima precipitadamente. Muchos trabajadores mueven a la víctima para sacarla del área, sin saber que puede tener fracturas o daño en la columna. A menos que el ambiente sea peligroso (fuego cercano, derrumbe), la víctima debe permanecer en el lugar hasta que llegue el personal médico.
¿Qué dice la NOM-029-STPS-2011?
La NOM-029-STPS-2011 regula el mantenimiento de instalaciones eléctricas en México. Exige que cada empresa tenga un plan de atención a emergencias eléctricas documentado y capacitado. Este plan debe incluir:
- Ubicación de interruptores de emergencia
- Número de contacto del personal capacitado en primeros auxilios
- Procedimiento de reporte ante el IMSS
- Registro de simulacros realizados
Si tu empresa no tiene este plan visible, puedes solicitarlo a tu área de Seguridad e Higiene. Es un derecho que la ley te garantiza.
Simulacro rápido: ¿Qué harías tú?
Pon a prueba el Sistema ASPA con este escenario:
Estás en el área de mantenimiento de una tienda Liverpool. Un técnico cae inconsciente junto a un tablero de 480 V. El piso tiene algo de humedad. Son las 9 a.m. y hay cinco personas más en el área.
- Aseguras el área: gritas "¡No se acerquen!", extiendes los brazos, verificas visualmente si la persona toca el tablero.
- Suspendes la energía: buscas el interruptor principal del área, identificado con señalización roja, y lo desconectas.
- Pides ayuda: marcas la extensión de emergencias internas o el 911, das la ubicación exacta y el estado del trabajador.
- Aplicas primeros auxilios: verificas consciencia, revisas respiración, inicias RCP si es necesario y cubres cualquier quemadura visible.
Este ejercicio mental cuesta cinco minutos. Puede salvar una vida.
La velocidad correcta no es rapidez: es orden
Actuar rápido sin un protocolo es tan peligroso como no actuar: en una emergencia eléctrica, el orden de tus pasos vale más que la velocidad de tus pies.