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¿Cuáles son los principales riesgos laborales en México?

Los principales riesgos laborales en México se dividen en cuatro grandes categorías: físicos, químicos, ergonómicos y psicosociales.

Eran las 10 de la mañana en un centro de distribución de Mercado Libre en Cuautitlán Izcalli. Rodrigo llevaba cinco años cargando cajas. Conocía cada rincón del almacén. Nadie lo consideraba un trabajador en riesgo. Sin embargo, esa mañana sintió un dolor agudo en la zona lumbar que lo llevó al médico del IMSS. El diagnóstico: hernia de disco por carga repetitiva. Rodrigo no sufrió un accidente dramático. Sufrió algo mucho más silencioso.

Lo que no se ve también lastima

Tendemos a imaginar los accidentes laborales como explosiones, caídas o cortes visibles. Pero la mayoría de los daños a la salud en el trabajo se acumulan despacio, sin que nadie los note. Según el Instituto Mexicano del Seguro Social, más del 60% de las enfermedades de trabajo registradas en México están relacionadas con factores ergonómicos y psicosociales, no con accidentes físicos evidentes. Eso cambia completamente la forma en que debes mirar tu entorno laboral.

La NOM-030-STPS-2009, que regula la prevención de riesgos en los centros de trabajo mexicanos, obliga a los patrones a identificar y evaluar todos los riesgos presentes, sin importar si son visibles o no. Conocer las cuatro categorías principales te da la ventaja de saber exactamente qué buscar.

Riesgos físicos: los que sientes con el cuerpo

Los riesgos físicos son condiciones del ambiente laboral que afectan directamente tu cuerpo. No necesitan contacto químico ni esfuerzo repetitivo. Simplemente están ahí, y con el tiempo hacen daño.

El ruido es uno de los más comunes en México. En plantas de producción como las de Bimbo en Vallejo o en las embotelladoras de FEMSA en Monterrey, los niveles de ruido pueden superar los 85 decibeles durante horas. La NOM-011-STPS-2001 establece ese valor como el límite máximo permitido en una jornada de ocho horas. Superar ese límite de forma continua produce pérdida auditiva permanente, y lo peor es que ocurre tan gradualmente que muchos trabajadores no lo notan hasta que ya es tarde.

Otros riesgos físicos incluyen la temperatura extrema, la vibración de maquinaria, la iluminación deficiente y las radiaciones no ionizantes como la luz ultravioleta. Un trabajador de construcción en Hermosillo que labora bajo el sol de verano sin protección adecuada enfrenta un riesgo físico tan real como el operador de una máquina industrial.

Riesgos químicos: invisibles pero presentes

Los riesgos químicos aparecen cuando tu cuerpo entra en contacto con sustancias que pueden causarte daño. Ese contacto puede ser por inhalación, por la piel o por ingestión accidental.

No pienses solo en laboratorios o fábricas con sustancias peligrosas marcadas con calaveras. En una tintorería del centro de la Ciudad de México, los trabajadores manipulan solventes orgánicos todos los días. En una panadería industrial, el polvo de harina en concentraciones altas puede provocar asma ocupacional. Incluso en las tiendas de Liverpool, el personal de limpieza usa productos de desengrase que, sin ventilación adecuada, irritan las vías respiratorias.

La STPS mantiene un listado de sustancias reguladas y la NOM-010-STPS-2014 establece los límites de exposición para agentes químicos contaminantes. Cuando una empresa no entrega hojas de datos de seguridad (conocidas como HDS o fichas técnicas) a sus trabajadores, está incumpliendo la ley. Tú tienes derecho a saber qué sustancias hay en tu lugar de trabajo.

Riesgos ergonómicos: el cuerpo fuera de posición

Aquí vuelve Rodrigo. Su hernia de disco no fue un accidente. Fue el resultado de años levantando cargas de manera incorrecta, sin las herramientas adecuadas y sin rotación de tareas. Eso es un riesgo ergonómico: cualquier condición de trabajo que exige al cuerpo posturas, fuerzas o movimientos para los que no está diseñado de forma sostenida.

Los riesgos ergonómicos son los más subestimados en México. Afectan tanto al obrero que carga sacos de cemento como a la analista de datos que pasa ocho horas frente a una pantalla con el cuello inclinado. La NOM-036-1-STPS-2018 regula específicamente los factores de riesgo ergonómico por movimientos repetitivos y manejo manual de cargas. Sin embargo, una encuesta de la Secretaría del Trabajo estimó que menos del 30% de las empresas medianas en México cumple con esta norma de manera efectiva.

Las consecuencias van desde tendinitis y síndrome del túnel carpiano hasta problemas de columna que pueden dejarte incapacitado. Un trabajador con incapacidad permanente puede perder hasta el 50% de su salario habitual según las tablas del IMSS. Si ganas $18,500 al mes, una incapacidad permanente parcial podría reducir tus ingresos de forma definitiva.

Riesgos psicosociales: cuando el daño es mental

Esta es la categoría más nueva en la legislación mexicana y, sin duda, la más ignorada en los centros de trabajo. Los riesgos psicosociales son condiciones organizacionales que generan estrés, ansiedad, agotamiento emocional o violencia psicológica en los trabajadores.

México tiene la distinción poco envidiable de ser el país con mayor índice de estrés laboral a nivel mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud. El 75% de los trabajadores mexicanos padece estrés relacionado con el trabajo. Eso no es solo un problema personal: es un riesgo laboral reconocido por la ley.

Desde 2019, la NOM-035-STPS-2018 obliga a todas las empresas en México a identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial. Esto incluye la carga excesiva de trabajo, el acoso laboral (conocido como "mobbing"), los horarios extendidos sin descanso y la falta de control sobre las propias tareas. Una supervisora de call center en la Ciudad de México que atiende 120 llamadas al día, con monitoreo constante y sin pausas reales, está expuesta a un riesgo psicosocial documentado.

El burnout, o síndrome de agotamiento profesional, fue reconocido por la OMS como un fenómeno ocupacional en 2019. Sus consecuencias van mucho más allá del cansancio: aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, afecta el sistema inmune y puede derivar en depresión clínica.

Cómo identificar los riesgos en tu propio trabajo

Ahora que conoces las cuatro categorías, el siguiente paso es aplicarlas a tu realidad. No necesitas ser especialista para hacer una observación básica de tu entorno.

Primero, pregúntate qué condiciones físicas del ambiente te afectan: ¿hay ruido excesivo?, ¿calor o frío extremos?, ¿poca luz? Segundo, identifica si manipulas sustancias químicas y si tienes información sobre ellas. Tercero, analiza tus posturas y movimientos durante la jornada: ¿permaneces mucho tiempo en la misma posición?, ¿levantas pesos con frecuencia? Cuarto, reflexiona sobre tu carga mental: ¿sientes que tienes demasiado trabajo?, ¿hay conflictos constantes en tu equipo?

Esta observación sistemática es exactamente lo que los técnicos en seguridad e higiene hacen al realizar una evaluación formal de riesgos. Tú puedes comenzar a hacerlo hoy, de manera informal, y eso ya marca una diferencia.

El regreso de Rodrigo

Rodrigo tardó cuatro meses en recuperarse parcialmente. Durante ese tiempo, su salario fue cubierto por el IMSS, pero al regresar al trabajo solicitó una evaluación ergonómica de su puesto. El centro de distribución instaló carros hidráulicos, ajustó la altura de las bandas transportadoras y capacitó al equipo en técnicas de manejo de cargas. Rodrigo no volvió a tener una recaída.

Su historia no es la excepción: es exactamente cómo debe funcionar el sistema cuando alguien identifica un riesgo y actúa sobre él. El conocimiento de los cuatro tipos de riesgo fue el primer paso. El tuyo empieza ahora.

Puntos clave

  • Los riesgos laborales en México se dividen en cuatro categorías: físicos, químicos, ergonómicos y psicosociales. Cada una puede causar daños graves aunque no sean visibles de inmediato.
  • Más del 60% de las enfermedades de trabajo registradas por el IMSS están relacionadas con factores ergonómicos y psicosociales, no con accidentes físicos evidentes.
  • México es el país con mayor índice de estrés laboral según la OMS, y desde 2019 la NOM-035-STPS-2018 obliga a todas las empresas a identificar y prevenir los riesgos psicosociales.
  • Los riesgos ergonómicos afectan tanto a trabajadores físicos como a personas de oficina. Una incapacidad permanente puede reducir significativamente tu ingreso mensual de forma definitiva.
  • Puedes comenzar a identificar los riesgos en tu propio trabajo hoy mismo, observando tu entorno físico, las sustancias que manipulas, tus posturas y tu carga mental.

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