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¿Cómo transferir llamadas y tomar mensajes correctamente?

Transferir una llamada correctamente significa preparar al cliente y al colega antes de hacer el traspaso, para que nadie quede perdido.

¿Sabías que el 60% de los clientes que cuelgan frustrados lo hacen durante una transferencia mal hecha? No fue el problema original lo que los perdió. Fue ese momento incómodo de silencio, música de espera y tener que explicar todo de nuevo.

La historia de Rodrigo y la llamada que se fue al vacío

Rodrigo trabaja en el área de servicio a clientes de una distribuidora de productos FEMSA en Monterrey. Un día recibió una llamada de don Alberto, un tendero que quería reclamar un pedido incompleto.

Rodrigo sabía que ese caso lo manejaba su compañera Sandra. Sin decirle nada a don Alberto, presionó el botón de transferencia. Sandra contestó, pero don Alberto tuvo que repetir su nombre, su número de cliente y todo el problema desde cero. Al final, don Alberto dijo: "Mejor llamo mañana" y colgó. El pedido nunca se resolvió ese día.

¿Qué falló? Rodrigo no preparó ni al cliente ni a su compañera. Eso tiene solución, y es más sencillo de lo que crees.

El protocolo de tres pasos para transferir llamadas

Antes de tocar cualquier botón, sigue este orden:

Paso 1: Avisa al cliente. Dile a quién lo vas a pasar y por qué. Usa una frase como: "Voy a comunicarte con Sandra, ella maneja los pedidos directamente y te va a resolver esto de inmediato."

Paso 2: Prepara a tu colega. Antes de completar la transferencia, habla primero con la persona que va a recibir la llamada. Dale el nombre del cliente y el motivo en una sola oración. Algo así: "Sandra, te paso a don Alberto Reyes, número de cliente 4872, tiene un pedido incompleto del martes."

Paso 3: Confirma el traspaso. Regresa con el cliente y dile: "Don Alberto, ya le expliqué a Sandra tu situación. Ella te va a atender ahora mismo." Luego realiza la transferencia.

Ese proceso toma menos de un minuto. Pero cambia todo.

La historia de Camila y el mensaje que nunca llegó

Camila trabaja en la recepción de una agencia de Liverpool en Guadalajara. Una tarde, la señora Torres llamó para preguntar si su sofá ya estaba listo para entrega. El encargado de logística no estaba disponible.

Camila anotó en un papelito: "Torres - sofá - llámala." Pegó el papelito en el monitor del encargado. Cuando él llegó, el papelito ya no estaba. Nadie llamó a la señora Torres. Dos días después, ella llamó de nuevo, molesta.

¿El problema? El mensaje era incompleto y el método era poco confiable. Un buen mensaje necesita cinco datos. Sin esos cinco datos, no sirve.

Los cinco datos de un mensaje completo

Cuando alguien no puede atender una llamada, tú eres el puente. Un buen mensaje tiene exactamente esto:

  1. Nombre completo del cliente. No solo "el señor González." Escribe: "Carlos González Vega."
  2. Número de teléfono con lada. Confirma cada dígito. Repítelo en voz alta antes de colgar.
  3. Motivo de la llamada. Una oración clara. "Quiere saber si su pedido número 9031 ya fue surtido."
  4. Mejor horario para regresarle la llamada. "Disponible de 10 a.m. a 1 p.m."
  5. Fecha y hora en que llamó. "Llamó el jueves 15, a las 3:20 p.m."

Sin esos cinco datos, el mensaje es un acertijo. Con ellos, cualquier colega puede hacer la llamada de seguimiento sin problema.

Cómo le fue a Patricia cuando lo hizo bien

Patricia es ejecutiva telefónica en una empresa de logística en Ciudad de México que distribuye productos de Bimbo a tiendas de autoservicio. Recibió una llamada de Javier Morales, encargado de compras de una cadena regional.

Javier quería hablar con la gerente de cuentas, pero ella estaba en junta. Patricia no entró en pánico. Siguió el protocolo:

Primero le dijo a Javier: "La licenciada Méndez está en una reunión en este momento. ¿Me permites tomar tus datos para que ella te llame en cuanto termine?"

Javier aceptó. Patricia anotó: nombre completo, teléfono con lada 55, motivo ("cotización urgente para pedido semanal de pan de caja, necesita respuesta antes de las 5 p.m."), y el horario disponible. También anotó la hora exacta de la llamada.

La gerente de cuentas salió de la junta a las 4:10 p.m., leyó el mensaje en 20 segundos y llamó de inmediato. Javier quedó tan satisfecho que amplió su pedido semanal.

Un buen mensaje puede convertirse en una venta. Un mensaje malo puede costar una.

Errores comunes al transferir y tomar mensajes

Estos son los errores que más se repiten. ¿Alguno te suena familiar?

Error 1: Transferir sin avisar. El cliente de repente escucha música de espera sin saber por qué. Se siente abandonado. Siempre avisa antes de transferir.

Error 2: No verificar que la línea destino esté disponible. Transferir a una extensión que nadie contesta es igual a colgar. Si no hay respuesta, regresa con el cliente y ofrece tomar un mensaje.

Error 3: Decir "no sé" y transferir sin contexto. Si no sabes la respuesta, está bien. Pero busca a la persona correcta y explícale la situación antes de hacer el traspaso.

Error 4: Anotar el teléfono sin confirmarlo. Un número mal anotado hace imposible el seguimiento. Siempre repite el número completo antes de colgar: "Te confirmo: 55 1234 5678, ¿es correcto?"

Error 5: Usar papelitos sueltos o notas informales. Usa el sistema que tu empresa tenga: CRM, bitácora, correo interno o formato físico oficial. Los papelitos se pierden. Las notas en el sistema, no.

¿Qué hacer cuando no hay nadie disponible?

A veces el área completa está ocupada. ¿Qué haces entonces?

Sé honesto con el cliente. Dile: "En este momento todas las personas del área de crédito están ocupadas. ¿Te parece bien si tomo tus datos y te aseguro que alguien te llama antes de las 3 p.m.?"

Da un horario específico, no "en un momento" ni "más tarde." Un compromiso concreto genera confianza. Y si dices "antes de las 3 p.m.", asegúrate de que eso ocurra.

Si tu empresa usa un sistema de tickets o folios, dáselo al cliente. Dile: "Tu folio es el número Alfa-Lima-7-4-2. Con ese número puedes dar seguimiento si necesitas."

Herramientas que te hacen más eficiente

No importa si trabajas con un sistema básico o con tecnología avanzada. Estos hábitos funcionan en cualquier entorno:

  • Ten siempre a la mano el directorio interno con extensiones y nombres.
  • Usa una plantilla de mensajes, aunque sea en papel, con los cinco campos ya impresos.
  • Al final de cada turno, revisa que todos los mensajes pendientes fueron atendidos.
  • Si tomas más de tres mensajes seguidos, revísalos en voz alta contigo mismo para detectar errores antes de cerrar.

Lo que marca la diferencia

Transferir bien y tomar mensajes completos no es un detalle administrativo. Es parte central de la experiencia del cliente.

Cada vez que un cliente no tiene que repetir su historia, siente que lo escuchaste. Cada vez que recibe la llamada de regreso a tiempo, confía más en tu empresa. Esas dos cosas se construyen con protocolo y con cuidado.

Tú tienes el poder de hacer que esos momentos sean positivos. Solo necesitas los pasos correctos y el hábito de seguirlos siempre.

Puntos clave

  • Antes de transferir, avisa al cliente a quién lo pasas y por qué. Luego habla con tu colega y dale el nombre y motivo antes de completar el traspaso.
  • Un mensaje completo tiene cinco datos: nombre completo, teléfono con lada, motivo de la llamada, horario disponible y hora en que llamó. Sin esos cinco datos, el mensaje no sirve.
  • Siempre confirma el número telefónico repitiéndolo en voz alta antes de colgar. Un número mal anotado hace imposible el seguimiento.
  • Si no hay nadie disponible, da un horario específico para la llamada de regreso. Decir \"antes de las 3 p.m.\" genera más confianza que decir \"más tarde\".
  • Usa el sistema oficial de tu empresa para registrar mensajes, ya sea CRM, bitácora o formato impreso. Los papelitos sueltos se pierden y los clientes quedan sin respuesta.

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