Un acontecimiento traumático severo es un evento violento, amenazante o perturbador que un trabajador vive o presencia durante su jornada laboral y que puede dañar su salud mental.
Cuando el trabajo deja una herida que no se ve
Imagina que trabajas en una sucursal de Liverpool en el centro de la ciudad. Un día, un cliente saca un arma y amenaza a los cajeros durante un intento de robo. Nadie resulta herido físicamente, pero todos los presentes quedan en estado de shock. Esa noche, varios colaboradores no pueden dormir. Algunos no quieren regresar al trabajo.
Ese evento es exactamente lo que la NOM-035 llama un acontecimiento traumático severo. No es solo un susto pasajero. Es una experiencia que puede generar consecuencias reales en la salud de las personas. Y el patrón tiene obligaciones concretas cuando esto ocurre.
El Sistema ATS: Identificar, Atender y Documentar
Para entender cómo manejar estos eventos, puedes usar el Sistema ATS: Identificar el evento, Atender a los trabajadores y Documentar el proceso. Este sistema resume lo que la norma espera de cualquier empresa, sin importar su tamaño.
Primero necesitas saber qué cuenta como acontecimiento traumático severo. Luego debes saber cómo actuar. Y finalmente, debes dejar evidencia de todo lo que hiciste.
¿Qué eventos califican como acontecimiento traumático severo?
La NOM-035 establece una lista de situaciones que se consideran traumáticas en el contexto laboral. No cualquier situación difícil entra en esta categoría. Deben ser eventos de alto impacto emocional.
Estos son los principales:
- Asaltos o robos con violencia dentro o fuera de las instalaciones durante la jornada.
- Accidentes graves o mortales en el lugar de trabajo. Por ejemplo, la caída de un operador en una planta de FEMSA.
- Actos de violencia extrema entre compañeros, como agresiones físicas severas.
- Desastres naturales durante la jornada: sismos, inundaciones o incendios.
- Presenciar la muerte de un compañero o ser testigo de una lesión grave.
- Amenazas directas a la vida, como extorsión o secuestro relacionado con el trabajo.
Nota importante: el trabajador no tiene que haber sido la víctima directa. Con haber presenciado el evento es suficiente para que la norma aplique.
¿Por qué el patrón tiene responsabilidad en esto?
Algunos empresarios piensan que si el evento fue externo, como un sismo o un robo, ellos no son responsables. Pero la NOM-035 no distingue entre causas internas o externas. Si el evento ocurrió durante la jornada laboral o en el centro de trabajo, el patrón debe actuar.
La razón es simple: el ambiente laboral puede amplificar o reducir el daño. Si una empresa de logística como Mercado Libre tiene protocolos claros después de un accidente en bodega, sus trabajadores se recuperan mejor. Si no hace nada, el daño emocional puede convertirse en estrés postraumático, ausentismo y rotación costosa.
Ignorar un acontecimiento traumático severo puede costarle a una empresa mucho más que atenderlo. Una incapacidad por estrés postraumático puede durar semanas y representar pérdidas de productividad significativas, sin contar posibles sanciones del IMSS o la STPS.
Los tres pasos del patrón después de un ATS
Paso 1: Identificación inmediata
En cuanto ocurre el evento, el área de Recursos Humanos o el responsable de seguridad debe identificar a todos los trabajadores que estuvieron presentes. No solo los que reportan malestar. Muchas personas minimizan lo que sienten en el momento.
En una empresa mediana de distribución en Monterrey, un operador de montacargas sufrió un accidente grave. La empresa identificó a los seis compañeros que estaban en el área y los registró como expuestos al evento. Eso fue el primer paso correcto.
Paso 2: Atención psicológica de primer contacto
La norma no exige que el patrón tenga un psicólogo de planta. Pero sí exige que los trabajadores expuestos reciban atención psicológica de primer contacto. Esto puede hacerse a través de:
- El médico del IMSS, quien puede canalizar al trabajador a servicios de salud mental.
- Un psicólogo externo contratado por la empresa para esa situación puntual.
- Programas de apoyo al empleado (PAE) que algunas empresas grandes como Bimbo ya tienen implementados.
La atención de primer contacto no es terapia profunda. Es una conversación estructurada que ayuda al trabajador a procesar lo que vivió, sentirse escuchado y recibir orientación sobre qué hacer si los síntomas continúan.
No dejes pasar más de 72 horas entre el evento y el primer contacto de atención. Mientras más tiempo pasa, más difícil es mitigar el impacto emocional.
Paso 3: Documentación y seguimiento
Todo lo que hiciste debe quedar por escrito. La STPS puede solicitar evidencia en cualquier momento. Tu carpeta de documentación debe incluir:
- Descripción del evento (fecha, lugar, trabajadores involucrados).
- Lista de personas que recibieron atención.
- Nombre del profesional que brindó el apoyo y su cédula profesional.
- Acciones correctivas implementadas para evitar que el evento se repita (si aplica).
- Seguimiento a los trabajadores durante al menos 30 días posteriores.
Este último punto es importante. Un trabajador puede parecer bien en los primeros días y desarrollar síntomas semanas después. El seguimiento no es opcional.
Errores comunes que cometen las empresas
Conocer los errores más frecuentes te ayuda a evitarlos. Aquí están los que más se repiten:
Error 1: Creer que el evento fue "menor" y no documentarlo. Un altercado violento entre dos compañeros que no dejó heridos físicos sigue siendo un ATS si hubo amenazas reales. No documentarlo es una omisión que puede costar caro ante una inspección.
Error 2: Solo atender al trabajador "más afectado". Todos los trabajadores expuestos tienen derecho a atención, no solo quien llora o reporta síntomas. Quien guarda silencio también puede estar sufriendo.
Error 3: Delegar todo al IMSS sin dar seguimiento. Canalizarlo al IMSS es válido, pero el patrón debe documentar que lo hizo y hacer seguimiento. Enviar al trabajador al médico sin registrar nada no cumple con la norma.
Error 4: No capacitar a los supervisores. El supervisor directo suele ser la primera persona que el trabajador ve después de un evento traumático. Si el supervisor no sabe cómo reaccionar, puede minimizar lo ocurrido o decir cosas que agravan el daño emocional. Frases como "ya párate, fue solo un susto" son inapropiadas y contraproducentes.
Error 5: Confundir atención psicológica con debilidad. En algunas culturas laborales, especialmente en entornos operativos o de manufactura, existe el prejuicio de que pedir ayuda emocional es signo de debilidad. El patrón debe comunicar con claridad que la atención después de un ATS es un derecho del trabajador, no una opción voluntaria para los que "no aguantan".
Un ejemplo completo: planta de manufactura en Querétaro
Una planta mediana con 80 trabajadores sufre un incendio en el área de almacén. No hay heridos, pero varios operadores estuvieron expuestos al fuego y al humo antes de evacuar. La empresa hace lo siguiente:
- Identifica a los 14 trabajadores que estaban en el área durante el incendio.
- Al día siguiente, contrata a una psicóloga externa para sesiones individuales de 30 minutos con cada uno.
- Documenta el evento, la lista de expuestos y las fichas de atención firmadas por la profesional.
- A los 30 días, el jefe de Recursos Humanos hace una revisión verbal con cada trabajador y registra el estado de cada uno.
- Dos trabajadores muestran signos de ansiedad persistente y son canalizados al IMSS para seguimiento médico.
Esa empresa cumple con la NOM-035. Y lo más importante: sus trabajadores se sienten cuidados, lo que refuerza su confianza en la organización.
Lo que debes recordar
Atender un acontecimiento traumático severo no es un gasto: es la diferencia entre una empresa que cuida a su gente y una que la desgasta.
La NOM-035 no espera que el patrón sea un experto en salud mental. Espera que actúe con rapidez, documentación y seguimiento. Eso está al alcance de cualquier empresa, grande o pequeña.