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¿Cómo ayudar a alguien que se está ahogando con un objeto?

La maniobra de Heimlich es la técnica de primeros auxilios que se usa para desatascar las vías respiratorias de alguien que se está ahogando con un objeto sólido o alimento.

¿Sabías que en México ocurren miles de accidentes por atragantamiento cada año? Muchos suceden en la mesa familiar, en un restaurante o en la cocina de una empresa. En segundos, una persona puede pasar de comer tranquilamente a no poder respirar. Saber qué hacer en ese momento puede salvar una vida.

¿Cómo saber si alguien se está ahogando de verdad?

No todo atragantamiento es igual. A veces la persona tose con fuerza y puede respirar. Eso es una obstrucción parcial. En ese caso, no hagas nada: deja que tosa. La tos es el mejor mecanismo que tiene el cuerpo para expulsar algo.

El peligro real es la obstrucción total. Reconócela así:

  • La persona no puede hablar ni gritar.
  • No puede toser ni respirar.
  • Se lleva las manos a la garganta (señal universal de atragantamiento).
  • Su cara se pone roja, luego morada o azul.
  • Está de pie o sentada, pero con pánico en los ojos.

Si ves dos o más de estas señales, actúa de inmediato.

Cuando el tamal de la cena se convierte en emergencia

Roberto trabaja como supervisor en una planta de Bimbo en Toluca. Una tarde, durante el receso, un compañero suyo se atragantó con un trozo de pan. El compañero intentó decir algo, pero no salía ningún sonido. Se llevó la mano a la garganta y su cara empezó a cambiar de color.

Roberto recordó el curso de primeros auxilios que había tomado meses antes. Se paró detrás de su compañero, le rodeó la cintura con los brazos y aplicó la maniobra de Heimlich. Al tercer intento, el trozo de pan salió disparado. Su compañero tosió, respiró y se recuperó en menos de dos minutos.

Esa tarde, Roberto no fue un héroe de película. Solo aplicó lo que aprendió.

La maniobra de Heimlich paso a paso (adultos y niños mayores de 1 año)

Sigue estos pasos en orden. No saltes ninguno.

Paso 1. Confirma que la persona no puede respirar. Pregúntale: "¿Te estás ahogando?" Si asiente o no puede responder, actúa.

Paso 2. Llama a alguien para que marque al 911. Tú no sueltes a la persona. Pide a alguien más que haga la llamada.

Paso 3. Colócate detrás de la persona. Ponte de pie justo detrás de ella. Si es un niño, arrodíllate para estar a su altura.

Paso 4. Inclina ligeramente a la persona hacia adelante. Un pequeño ángulo hacia adelante ayuda a que el objeto salga mejor.

Paso 5. Haz un puño con una mano. Coloca el lado del pulgar de tu puño sobre el abdomen, justo entre el ombligo y el esternón (la "boca del estómago").

Paso 6. Cubre tu puño con la otra mano. Asegúrate de que ambas manos estén firmes.

Paso 7. Da compresiones hacia adentro y hacia arriba. Jala con fuerza: hacia ti y hacia arriba al mismo tiempo. Cada compresión debe ser rápida y decidida. No son empujones suaves.

Paso 8. Repite hasta 5 veces seguidas. Si el objeto no salió, evalúa. Si la persona sigue sin respirar, repite el ciclo.

Paso 9. Alterna con 5 golpes en la espalda. Algunos protocolos actuales combinan la maniobra con 5 palmadas firmes en la espalda (entre los omóplatos), antes de las compresiones abdominales. Esto aumenta la efectividad.

Continúa alternando hasta que el objeto salga o llegue el servicio de emergencias.

¿Y si la persona pierde el conocimiento?

Si la persona se desmaya mientras aplicas la maniobra, acuéstala boca arriba con cuidado. Llama al 911 si aún no lo han hecho. Inicia RCP de inmediato: comienza con 30 compresiones en el pecho. Cada vez que abras la vía aérea para dar respiraciones, revisa si puedes ver el objeto en la boca. Si lo ves claramente, retíralo con el dedo. Nunca hagas barridos ciegos con el dedo: podrías empujar el objeto más adentro.

El caso de Valeria en la guardería

Valeria es maestra de preescolar en una guardería privada en Monterrey. Una mañana, un niño de 3 años se metió un trozo de manzana en la boca y dejó de respirar. Su cara se puso roja en segundos.

Valeria se arrodilló detrás del niño. Ajustó sus manos para no presionar el pecho sino el abdomen, más arriba del ombligo. Dio compresiones suaves pero firmes. Al segundo intento, el trozo de manzana salió. El niño lloró, respiró y se abrazó a Valeria.

El tamaño de tus manos y la fuerza que usas cambian según la persona. Con niños, ajusta la fuerza. Con bebés menores de 1 año, la técnica es diferente (lo veremos enseguida).

¿Qué pasa con bebés menores de 1 año?

Nunca apliques la maniobra de Heimlich estándar a un bebé. Sus órganos son muy frágiles. Usa esta técnica en su lugar:

Golpes en la espalda: Coloca al bebé boca abajo sobre tu antebrazo. Su cabeza debe estar más baja que su cuerpo. Da 5 golpes firmes entre los omóplatos con la base de tu mano.

Compresiones en el pecho: Voltea al bebé boca arriba sobre tu antebrazo. Coloca dos dedos en el centro del pecho, justo debajo de los pezones. Da 5 compresiones hacia abajo.

Alterna entre 5 golpes en la espalda y 5 compresiones en el pecho. Continúa hasta que el objeto salga o llegue ayuda médica.

Errores comunes que debes evitar

¿Cuántas veces has visto en una película que alguien le da palmadas en la espalda a quien se atragantó, mientras está sentado derecho? Ese error puede empujar el objeto más profundo.

Evita estos errores frecuentes:

  • Dar palmadas en la espalda mientras la persona está sentada erguida. Las palmadas solo funcionan cuando la persona está inclinada hacia adelante.
  • Aplicar la maniobra sobre el esternón o las costillas. El punto correcto es entre el ombligo y el esternón. Más arriba o más abajo reduce la efectividad y puede causar lesiones.
  • Usar poca fuerza por miedo a lastimar. Las compresiones deben ser decisivas. Una maniobra débil no expulsa el objeto.
  • Hacer barridos ciegos con el dedo en la boca. Solo retira el objeto si lo ves claramente.
  • Olvidar llamar al 911. Aunque el objeto salga, la persona debe ser evaluada por un médico. Pueden quedar lesiones internas.

¿Y si estás solo y tú eres quien se atraganta?

Esto le pasó a don Gerardo, un contador de 54 años en la Ciudad de México. Estaba almorzando solo en su oficina cuando se atragantó con un taco. Nadie estaba cerca.

Don Gerardo recordó lo que hacer: cerró su puño, lo colocó sobre su abdomen y usó el borde de su escritorio para hacer las compresiones. Se inclinó sobre el escritorio y presionó su abdomen contra él, hacia arriba y adentro. Al segundo intento, el trozo de tortilla salió.

Si estás solo, puedes usar el respaldo de una silla o el borde de una mesa firme. Inclínate sobre ella y presiona tu abdomen con fuerza. Es más difícil, pero funciona.

Lo que debes recordar siempre

Ayudar a alguien que se atraganta no requiere ser médico. Requiere saber qué hacer y atreverte a actuar. Cada segundo cuenta cuando alguien no puede respirar.

Practica la posición de las manos en ti mismo antes de que ocurra una emergencia. Muéstrale a tu familia cómo se hace. Incluso una persona de 12 años puede aprender esta maniobra.

Puntos clave

  • Si alguien no puede hablar, toser ni respirar y se lleva las manos a la garganta, actúa de inmediato: es una obstrucción total.
  • En adultos y niños mayores de 1 año, aplica la maniobra de Heimlich: colócate detrás, pon tu puño entre el ombligo y el esternón, y da compresiones hacia adentro y hacia arriba.
  • En bebés menores de 1 año no uses la maniobra de Heimlich: alterna 5 golpes en la espalda con 5 compresiones en el pecho.
  • Si la persona pierde el conocimiento, acuéstala, llama al 911 e inicia RCP. Solo retira el objeto si lo ves claramente en la boca.
  • Si estás solo y tú eres quien se atraganta, usa el borde de una mesa o el respaldo de una silla para presionar tu abdomen hacia arriba y adentro.

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